Orchis langei

De: Celestino Gelpi Pena <gelpipena@hotmail.com>
Fecha: 10 de mayo de 2008 11:56
Asunto: Orchis langei
Para: Antonio Mateos <proyectoorquidea@gmail.com>

Nueva localización de Orchis langei K. Richt.


Comarca de la Vera-Valfrío (CC), 09-05-2008. Plantas muy robusta y abundantes que crecen en un robledal, bien caracterizadas y muy fáciles de diferenciar de Orchis mascula, entre otras cosas por su tallo alto, flexuloso, de color verde-púrpura, flores geniculadas (labelo acodado) y siempre con las orejas (sépalos laterales) levantadas igual que una liebre, y además porque cuando estas
florecen, la O. mascula ya no tiene flores. Las flores vistas de frente y desde abajo parecen cernícalos cerniéndose en el aire.


Celestino Gelpi

Epipactis helleborine

Epipactis helleborine (L.) Crantz

Comarca de la Vera (CC), 11-05-2008, muchas plantas casi todas en flor, a ambos lados de una pista forestal que atraviesa un pinar. Dentro del pinar no muy lejos de la pista también se encuentran algunas plantas.

Celestino Gelpi

Entrevista a Pérez Chiscano (HOY, 12 /5/2008)

Diario HOY, 12 de mayo 2008:
entrevista a José Luis Pérez Chiscano
JOSÉ LUIS PÉREZ CHISCANO, FARMACÉUTICO Y BOTÁNICO
«Me considero naturalista de campo, más de bota que de bata»
12.05.08 -
FRAN HORRILLO

Hablar de botánica en Extremadura, es hablar del villanovense José Luis Pérez Chiscano. Doctor en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, a sus 78 años es considerado un polifacético naturalista. En su haber tiene más de 50 trabajos publicados sobre fauna y flora extremeñas, al tiempo que fue socio fundador de la Sociedad Española de Ornitología, de Adenex, de la Asociación de Naturalistas Amigos de La Serena (Anser) y de la Sociedad Micológica Extremeña. También forma parte de diversas sociedades científicas.

--Ecologista, naturalista, biólogo, botánico, ornitólogo, amante de la naturaleza ¿Cómo se define?

--Yo hice la licenciatura de Farmacia y el doctorado lo realicé en la rama de botánica. Por tanto, fundamentalmente me considero botánico, aunque mi afición a la naturaleza es general, sobre todo a las aves. De hecho, llegué a presidir la Sociedad Española de Ornitología, trabajando durante más de 14 años en migración y corología. En ese tiempo anillé 8.700 aves. No obstante, en el sentido amplio de considerar la naturaleza, también podría decir que soy naturalista, aunque el concepto de naturalista hoy en día está un poco más arrinconado por el hecho de que cada vez hay más especializaciones. En la actualidad se sabe mucho de poco y nada de mucho, aunque eso no quiere decir que no haya un interés por conocer, sino que nos indica que hay que especializarse cada vez más para saber de algo. De todas formas, no es naturalista el que sale al campo y dice eso de qué bonita es la naturaleza. El ser naturalista es desempeñar un trabajo científico y yo me considero un naturalista de campo, más de bota que de bata.

--Como botánico quedarán para los anales de la historia los descubrimientos que atesora de varias especies de flora únicas en el mundo. ¿Qué le supone este hecho a usted?

--Para un botánico, el encontrar cosas nuevas para la ciencia sin duda es una gran satisfacción.

--¿Cuáles son las que ha descubierto hasta la fecha?

--Recuerdo que la primera que descubrí fue la orquídea 'Serapias perez-chiscanoi', que vi por primera vez cerca de La Encomienda cuando hacía un herbolario en mi época de estudiante. Entonces no pensé que era una especie, aunque siempre la vi rara. Luego, volví a interesarme y la estudié más concienzudamente y, efectivamente, se comprobó que era una especie única, que aunque primero bauticé como 'serapias viridis', luego se puso mi apellido pues esa nomenclatura ya estaba registrada en Brasil. También, se ha catalogado recientemente otra orquídea nueva, 'dactylorhyza', que descubrí en la sierra de Guadalupe. Por otro lado, también he descubierto dos narcisos, que junto con el compañero Fernández Casas, llegamos a la conclusión que eran especies nuevas. Uno de los narcisos también tiene mi apellido, 'perez chiscanoi', y lo localicé en Puebla de Don Rodriguo, y el otro se lo dedicamos a un botánico portugués y se llama 'narcissus roceirae', y la vi en Herrera del Duque. Por último, también he descubierto una subespecie de orquídea, 'almacerensis ophrys', cerca de Almaraz.

--Desde que era niño está en contacto con la naturaleza. Durante todo este tiempo, ¿ha cambiado mucho el medio natural de nuestra región?

--Muchísimo. Pero lo malo es que ha cambiado mucho en los últimos años. Y eso que esto era casi salvaje. Antes del Plan Badajoz, por ejemplo, los encinares en Villanueva empezaban en La Encomienda y llegaban prácticamente hasta Guadalupe. Incluso, a pie de las sierras, quedaban bosques.

--¿Cuál cree que son las principales amenazas para nuestra naturaleza?

--Sin duda, el hombre, como pasa en todas las partes y, no sólo en Extremadura. Además, los herbicidas son fatales para la biodiversidad vegetal. Y más en invierno, en los regadíos, ya que mucha vegetación palustre, que nace al amparo del humedal, ha desaparecido. Luego, una de las riquezas que tenemos aquí para la diversidad vegetal son los pastizales y en cierta medida mantienen la riqueza vegetal y animal. De todas formas veo un inconveniente, y es que hay un exceso de pastoreo, que en parte está esquilmando ese pastizal.

--¿Sigue siendo Extremadura acreedora del calificativo de 'paraíso natural'?

--Como sigamos así yo creo que lo vamos a perder. El progreso parece ser necesario, pero está claro que se está llevando por delante una gran cantidad de elementos naturales. Las carreteras tan enormes o la propia acción humana, como el empleo de herbicidas en los cultivos, son algunos motivos. Comprendo que se tengan utilizar esos herbicidas, porque para que crezca esa planta es necesario eliminar aquellas que están creciendo al amparo del cultivo. No obstante, utilizan unos productos tan sumamente tóxicos que se elimina toda la vegetación a la vez, y la eliminación de hierbas se extiende a las zonas de cunetas, donde se refugian muchas plantas porque no tienen otro sitio. Aquí, en los alrededores de Villanueva y por estos motivos, han desaparecido varias especies realmente fantásticas.

--Según su opinión, ¿cuáles son las zonas más ricas en flora y vegetación de Extremadura?

--Depende mucho de los suelos. En Cáceres se conserva bastante bien, sobre todo en las sierras, como la de Las Villuercas y sus estribaciones, o Monfragüe, donde se mantiene una vegetación muy buena. De todas formas las sierras de Guadalupe y Las Villuercas se deberían conservar mejor. Son cuatro o cinco alineaciones de sierras muy buenas para la conservación de la vegetación mediterránea, tanto de bosques como de arbustos y herbáceos. La zona de los Barros también es interesante, pero está cultivada desde tiempos inmemoriales y eso dificulta su regeneración. Luego, La Serena es una zona de pastizal, que si se conserva como tal es positiva.

--¿Cree que se lleva un buen control desde la administración de las especies vegetales más amenazadas?

--Se está procurando hacerlo. Ahora hay un equipo de biólogos dedicados a la botánica que están poniendo bastante empeño. Sería interesante promover el que los políticos se dejen asesorar en estos temas por la gente que sabe un poco de esto. Por otro lado, creo que sería interesante hacer algunas zonas totalmente protegidas. Por ejemplo, sería bueno proteger la sierra de Magacela, la sierra de Aceuchal pasando el Guadiana o la sierra de Pela.

--Dicen que su herbario y su biblioteca son un auténtico tesoro, ¿no?

--Bueno, del herbario tengo 6.000, pero parte de él ya lo estoy repartiendo al Jardín Botánico de Madrid, que es el principal herbario de España. Allí ya he mandado muchas plantas. También soy corresponsal de la Flora Ibérica, una publicación que estudia la flora de España y Portugal que ya lleva nueve tomos. Pronto no se donde pondré tantos libros.

--¿Sigue saliendo al campo?

--Sí, desde luego. Aunque en el laboratorio se tiene que estudiar las plantas, la esencia está en el campo y por eso le digo que soy más de bota que de bata.

--Usted fue uno de los fundadores de Adenex. ¿Sigue vivo el espíritu reivindicativo del movimiento ecologista?

--Recuerdo que fundamos Adenex en un bar de Mérida. Empezamos cuatro gatos con Paco Blanco a la cabeza y decidimos ponernos en marcha para promover ante las autoridades políticas que Extremadura era una zona rica en zoología y botánica y había que defender ese patrimonio. Se hizo mucho y, aunque ahora estoy desconectado de ello, creo que se sigue trabajando bien y se reivindica bastante. Pero, nosotros en esa época rompimos el hielo.



Trabajos sobre flora extremeña (Diario HOY, 12/5/2008)

Diario HOY (12-5-2008)

Flora extremeña en peligro de extinción
Extremadura tiene registradas 42 especies vegetales amenazadas, las cuales se someten a un sistema de control y vigilancia en el participan casi 500 personas
FRAN HORRILLO


El territorio extremeño es un espacio sembrado de diversidad biológica. Un tesoro que, sin duda, contribuye a enriquecer el promedio de riqueza del sudoeste peninsular, y que redunda en la disparidad y belleza del paisaje en Extremadura. Para conservar esa biodiversidad se han promulgado normas legislativas a nivel nacional y autonómico con la finalidad de preservar, estimular y ayudar al mantenimiento de ese valor natural.

En la actualidad, la región extremeña cuenta con 42 especies vegetales consideradas amenazadas o en riesgo de desaparición. Se trata de especies que, o se encuentran en un estado crítico de conservación en el territorio, o aparecen como elementos especiales de paisajes singulares o en están en claro peligro de transformación y pérdida como consecuencia de la actividad humana.

Desde el año 2000 la comunidad autónoma cuenta con un catálogo oficial de especies animales y vegetales consideradas como amenazadas y protegidas. Se trata del primer catálogo con el que cuenta la región para preservar de forma directa su riqueza y diversidad biológica. En base a este catálogo, se pueden encontrar 112 especies divididas en hasta cuatro grados, según el estado de conservación o vulnerabilidad de las poblaciones vegetales. Así, 7 de estas especies lo están en la categoría de 'peligro de extinción', 11 están registradas en la categoría de 'sensibles a la alteración de sus hábitats', 24 son consideradas como 'vulnerables' y 70 como 'de especial interés'. En esta última categoría se encuentran las especies o taxones protegidos y menos amenazados, mientras que las 42 restantes son las que tienen un riesgo de amenaza mayor.

Precisamente, para salvaguardar estas plantas se ha establecido un sistema de control, vigilancia y censo que era calificado, días atrás, por el director general del Medio Natural de la Junta, Guillermo Crespo, como «pionero en España».

500 personas implicadas

En el mismo están implicadas 500 personas, desde el cuerpo de Agentes del Medio Natural de la Junta de Extremadura, los técnicos del Servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas, los técnicos de Fonama (empresa pública medio ambiental de Extremadura), al tiempo que colaboran el Grupo Hábitat de la Vicepresidencia Segunda de la Junta; la Universidad de Extremadura; botánicos de la Universidad de Salamanca; los colaboradores del 'Proyecto Orquídea', así como técnicos a título individual y de empresas privadas como medidas compensatorias de ciertos proyecto económicos.

Un sistema que, con el tiempo, está dando sus frutos positivos. Entre éstos cabe destacar la reciente localización en nuestra región de nuevas poblaciones de especies de orquídeas ibéricas y de leguminosas, catalogadas en peligro de extinción y únicas a nivel mundial.

Por un lado, se trata de la orquídea 'Serapias pérez-chiscanoi', una de las siete especies botánicas incluidas en el catálogo regional como 'en peligro de extinción'. Su distribución geográfica es muy restringida, ciñéndose al valle del Guadiana, a su paso por la provincia de Badajoz. Y si en el primer inventario sobre esta planta, realizado en el año 2004, se localizaron núcleos con unos 500 ejemplares, todos ellos en la cuenca media del Guadiana, en la provincia de Badajoz, con los trabajos realizados por los agentes del Medio Natural se han hallado en los últimos meses más de 5.000 ejemplares, ampliando su distribución a la cuenca del Tajo. Los agentes han localizado las poblaciones más numerosas entre jarales en laderas de monte bajo mediterráneo, lo que indica que su ecología es muy distinta de lo que se pensaba y todo ello redunda en una mejor conservación.

Por otro lado, también se han realizado importantes avances con la especie denominada 'Astragalus ginés-lopezii', leguminosa descrita por botánicos extremeños en los años 90, y cuya población mundial se limitaba a unos 200 ejemplares, localizados sólo en tres núcleos en el término municipal de La Morera. Sin embargo, esta primavera se ha localizado una gran población que supera los 200 ejemplares en los municipios próximos, como La Parra o Santa Marta, en áreas muy estables, donde no hay grandes problemas para la peculiaridad de la especie y su distribución. Por tanto, la situación actual sería de unos 400 ejemplares, en dos áreas próximas, lo que constituye un hallazgo sin precedentes al ser las únicas conocidas a nivel mundial.

En opinión de Crespo la aparición de estos nuevos ejemplares «es una excelente noticia para la conservación de la flora en Extremadura, y nos da idea de la buena salud ambiental de la vegetación en la región».

Pero ahí no quedan estos trabajos, ya que hay algunas especies que están en Extremadura y son únicas a nivel mundial, como es el caso de la 'Centáurea toletana subsp-tentudaica', cuyos 500 ejemplares existentes, todos ellos en la sierra de Tentudía, son controladas por los agentes, que además analizan su relación con posibles amenazas, como ganado, obras en carreteras o uso de herbicidas en cunetas.

Unos datos, como indica Ángel Sánchez, responsable de la Dirección de Programas de Conservación de la Junta de Extremadura, que hay que valorar en su justa medida: «Si tenemos en cuenta que estas especies únicamente existen en todo el mundo, en Extremadura, hay que hacerse una idea del valor de cada uno de estos datos, sobre todo por la amplia cobertura que se consigue y la formación tan especializada que reciben los agentes». Y es que, el sistema de control, vigilancia y censo es «complejo» y se basa en una metodología de trabajo que se planifica anualmente, haciéndose un seguimiento más concienzudo a los 42 taxones en mayor riesgo de amenaza.

Ángel Sánchez explica que el trabajo se planifica territorialmente en once zonas, coincidiendo con las once Unidades Técnicas de Vigilancia del Cuerpo de Agentes del Medio Natural. En cada una de éstas hay dos técnicos de conservación, y todos son coordinados por un equipo de tres técnicos, que son responsables del desarrollo de estos trabajos.

Formación

Una vez establecidas las especies a seguir, se inicia un periodo de formación, basado en la información actual de cada especie, tanto su distribución, su biología y fenología, así como su identificación. Todo ello se hace llegar en jornadas formativas a todo el personal. A partir de aquí, cuando se inicia el periodo de floración de alguna de las especies, se realizan controles específicos y controles rutinarios. Los primeros son inventarios en lugares que pueden ser favorables, y los segundos se llevan a cabo cuando los agentes o técnicos visitan el campo, por otras tareas y, como conocen las especies, las controlan.

De esta forma, «hay un seguimiento continuo y por un elevado número de personas, lo que hace que este sistema sea único, por el elevado número de personas que participan y por la intensidad del muestreo, prácticamente todos los días del año», afirma Sánchez.

No obstante, en estos trabajos existen dificultades, ya que hay dos tipos de áreas que albergan flora muy interesante pero que presentan unas características especiales. Por un lado están las vías pecuarias, que están sometidas a una menor presión de pastoreo, y por otro los márgenes de las carreteras, unos espacios entre la cuneta y el vallado de las fincas próximas y en donde los herbicidas eliminan una parte de la flora. Es por ello por los que se está desarrollando un programa de coordinación con las entidades responsables de la gestión de estos espacios, para que la seguridad de los conductores no se vea comprometida en ningún momento y se puedan conservar en esos espacios el mayor porcentaje posible de flora amenazada.

En este caso, cabe destacar que una parte de las especies amenazadas de Extremadura son endémicas del territorio, es decir sólo viven en Extremadura, otras disponen de pocas poblaciones en todo el territorio nacional y en otros casos se trata de vegetales raros que aparecen localmente en la Península Ibérica.

Ángel Sánchez explica que la comunidad autónoma «alberga numerosas zonas muy ricas en flora», destacando por el enorme número de endemismos y lo peculiar de su flora la Sierra de Gredos, principalmente las zonas más altas. Le siguen en importancia las sierras de las Villuercas e Ibores, así como las sierras de Gata-Hurdes, «por la elevada biodiversidad de flora que albergan». Igualmente son destacables el conjunto de intercalaciones de suelos calizos, que cuentan con una flora muy rara, localizados en La Alberca, Castañar de Ibor y el eje calizo entre Badajoz-Olivenza y que llega hasta Llerena. También existen otras áreas de interés, no menos importantes, como la sierra Fría de Valencia de Alcántara, sierra de Tentudía, las sierras Centrales de Badajoz, las sierras periféricas de La Serena y la mayor parte de las dehesas y pastizales extensivos. En definitiva, como apunta Sánchez, con carácter general, «la mayor parte de Extremadura posee valores destacables de flora».

Unos valores, que siguen colocando a la región a la cabeza de paraísos naturales, como reconoce Sánchez: «Quizás Extremadura no es tan rica en número de especies endémicas pero, en su conjunto, presenta un elevadísimo grado de naturalidad, que le confiere el título de ser uno de los últimos tesoros naturales de Europa, con lugares únicos como Villuercas-Ibores, Monfragüe, Gredos, Tentudía o La Serena. Este título no es tanto por los taxones de flora, sino por la biodiversidad que alberga, junto a valores paisajísticos y diversidad cultural».

Ophrys apifera, Ophrys tenthredinifera e híbrido

1

1

2

2

3

3


3 de mayo de 2008, Puerto de los Castaños, entre Pedroso de Acím y Cañaveral (CC)

Localizaciones de Ophrys apifera (1), Ophrys tenthredinifera (3) e híbrido entre ambas (2)


César Martín Alcoba y Sebastián Pantrigo.

Limodorum ssp.

1
2


Sierra de Monsalud, término municipal de Nogales (BA), 1 de mayo de 2008
Limodorum abortivum (1) y Limodorum trabutianum (2).

Ricardo Vázquez y Pepe Montero

Orquídeas de Villuercas: Aceras anthropophorum .


Novedad para la provincia de Cáceres:

Aceras anthropophorum.

Navalvillar de Ibor, mes de abril de 2008. Plantas creciendo bajo un encinar mixto con quejigos y castaños.

Yonatan Cáceres Escudero



Ophrys scolopax

De: Angel Sánchez <angel.sanchezg@gmail.com>
Fecha: 8 de mayo de 2008 17:33
Asunto: [eflora] Ophrys scolopax grupo
Para: proyectoorquidea@gmail.com

Dimensiones mínimas, con unos 8 cms. de altura. 600 metros, Llerena, sobre suelo calizo.

Angel Sánchez

Variaciones en Orchis

From: Amalio Gutierrez Rubio <amaliogr@hotmail.com>
Date: 2008/5/8
Subject: Orchis diversas
To: proyecto orquidea proyecto orquidea <proyectoorquidea@gmail.com>


Localizaciones de grupos de Orchis morio subsp pictade durante la primera mitad de Marzo en los alrededores de Cáceres (la Sierra de la Mosca y la Sierrilla) . En la segunda mitad del mes y comienzos de Abril florecieron Orchis champagneuxii, Orchis papilionacea y Orchis x gennarii.

Amalio Gutiérrez Rubio